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25 años construyendo el sueño de Champagnat
Por
Francisco Contreras R.
Publicado:
14 Junio 2018
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Educadores Lucrecia Riquelme y Rogelio Medina
Cena de camaradería cerró semana dedicada a recordar la pascua de san Marcelino Champagnat y fue momento propicio para celebrar los 25 años de trayectoria laboral de dos educadores maristas: Sra. Lucrecia Riquelme Correa y Sr. Rogelio Medina Cáceres.
La actividad tuvo lugar en el salón Champagnat del colegio el viernes 8 de junio, contó con la presencia del rector del instituto, Sr. Jaime Inostroza Marín, consejo directivo, hermanos de la comunidad marista local, profesoras, profesores y representantes de diversos estamentos. Un alto en el camino para unir como una gran familia a la comunidad educativa del Instituto San Martín y celebrar una semana colmada de actos recordatorios de la partida a la casa de Dios del fundador Marista. Champagnat dejó sendos postulados para ser fielmente seguidos por sus hermanos y discípulos de su obra en su natal Francia destacando la gran responsabilidad que se le encomendaba al educador:

El maestro debía amar su trabajo y a quienes educaba sin escatimar esfuerzos para formar y guiar integralmente a las personas que estuviesen a su cargo, en la docencia, en el trabajo administrativo, en las artes y oficios, cualquiera fuese su naturaleza”.

ESPÍRITU DE COMPROMISO CON LA OBRA MARISTA.

El encuentro fraterno trajo una retrospectiva en imágenes y palabras que fue dando cuenta en pinceladas de historia, anécdotas y detalles sobre la experiencia de vida dedicada al quehacer marista de Lucrecia Riquelme y Rogelio Medina.

En su mensaje de saludo, el rector Jaime Inostroza destacó como el paso del tiempo fue dejando recuerdos que hoy en el colegio son grandes hitos de la historia de estos últimos años tales como el paso a la rectoría de hermanos a laicos, las huellas del terremoto del 27 F (2010) y posterior reconstrucción del colegio junto con la ciudad, “el centenario de la congregación en Chile, el centenario del instituto y, por supuesto, el bicentenario de la congregación”, recordó entre muchos otros momentos. La autoridad dijo que durante este tiempo han conocido y se han apropiado de los valores maristas dando testimonio de ellos entre nuestros niños y jóvenes buscando en ese testimonio evangelizar por medio de la educación; ejemplos donde el espíritu de compromiso ha superado muchas veces lo exclusivamente contractual, “ha sido un tiempo de entrega generosa que agradecemos a ustedes y a sus respectivas familias”. El rector Inostroza señaló, además: “la congregación marista y la comunidad educativa del Instituto San Martín muy sinceramente les agradece y felicita”.

Un regalo para los asistentes fue apreciar las interpretaciones del coro de niños junto a la Camerata Vocal de Apoderados que interpretaron una tradicional obra del folclore colombiano, “Maquerule” y luego, “Colors of the wind”, de la película Pocahontas, bajo la dirección de Rodrigo Moraga con la asistencia de Francisca Ríos, Pablo Godoy y en el piano, Alejandro Sepúlveda.

Luego, sentidas presentaciones realizaron compañeros de trabajo a cada uno de los homenajeados. En primer lugar, dedicó sus palabras a la “Tía Lucrecia” la asistente Mirta Cerecera quien en parte de su emotivo mensaje señaló: “El tiempo ha pasado con rapidez inexorable para todos los que han sentido tu calidez personal y profesional, tus suaves y amorosas conductas te han llenado de satisfacción, orgullo y cariño en cientos de niños que en el tiempo han sido guiados por ti, en tu labor educacional y pedagógica”, destacando un profundo cariño de una larga amistad consolidada en el tiempo bajo el alero marista.

Posteriormente, tributó su mensaje de reconocimiento hacia el profesor Rogelio Medina, la Sra. Marcela Hormazábal que en retrospectiva manifestó: “Hemos trabajado muy de cerca en estos años, represento a las personas de nuestra sección –enseñanza media superior- las que compartimos contigo en el día a día; las que te vemos en las buenas, en las medianas y también en las malas. Queremos en este día tan significativo destacar muchas virtudes y talentos que tienes como tu alegría tan necesaria para hacer frente a la vida, tus ganas de compartir siempre, de regalarnos con tus virtudes culinarias (…), destacamos tu entrega en el instituto en las diferentes tareas que has asumido, destaco mucho tu lealtad al instituto junto con tu capacidad de trabajo y ayudarnos tantas veces a resolver un problema, compartir una pena, celebrar una alegría y hacer frente a los momentos oscuros mirando todo con ojos de profunda fe cristiana. En estos patios, en estas salas hay mucho de ti”, dijo en parte de su mensaje.

PROFUNDOS SENTIMIENTOS DE AGRADECIMIENTOS.

Sobre esta celebración el profesor Rogelio Medina señaló: “la sensación de recibir el reconocimiento de la institución es sin lugar a dudas algo muy especial y lo es en la medida de cómo estás comprometido. Siento, y no es una frase hecha, que esto para mí no es sólo el trabajo: es un lugar de desarrollo, es parte de mi ser cotidiano donde me siento cómodo y donde durante estos años he estado aportando desde diferentes áreas del quehacer educativo del colegio con diferentes responsabilidades hasta el día de hoy, lo cual es altamente gratificante y eso me llena de alegría". Haber llegado a este colegio fue al principio buscando un trabajo en Curicó, ya que trabajaba en Santiago y quería venirme a mi tierra, pero con el paso del tiempo fui creciendo junto a otros colegas en lo que es la vida marista aprendiendo a querer todo esto hasta el día de hoy”, señaló.

El profesor Medina acotó: “estos veinticinco años, más que recordar la vida son para dar gracias por el lugar donde estoy, por la gente que me ha acompañado”. Nuestro entrevistado recuerda con aprecio al Hermano Jovino Morala, porque fue una persona importante en su vida y crecimiento profesional, “siento que, con él, con sus características humanas, pudimos entablar una gran amistad”. Dentro de todo esto nos comparte: “la familia es para mí muy relevante. Logro compatibilizar a pesar de las múltiples tareas mis funciones tratando de quitarle poco tiempo dedicado a mi familia, distinto a cuando era más joven como por ejemplo cuando era entrenador de deportes donde había meses que pasaba fuera de mi casa, siempre apoyado por mi familia y ese compromiso hacia ellos, sabían que lo trasladaba también a mi trabajo y por lo tanto lo entendieron muy bien; agradezco hasta el día de hoy haber formado una buena familia”.

Finalmente, Rogelio nos compartió que “si bien el colegio nos ha pedido tiempos también nos ha dado muchas cosas como la educación de mis hijos, el ser buenas personas y sentirnos, finalmente, acompañados cuando hemos necesitado de la institución; por eso digo he dado al colegio, pero soy agradecido porque el colegio me ha dado mucho también”, expresó con convicción.

Por su parte la asistente Lucrecia Riquelme manifestó a este medio: “Ha sido un momento muy emocionante en el que me encontré con muchas y gratas sorpresas por los cariñosos saludos y mensajes que me entregaron tantas personas, algunas de las cuales ya no están trabajando aquí en el colegio desde hace mucho tiempo y que mantienen tan lindos recuerdos sobre mí. Ello me emocionó profundamente porque el hecho de estar celebrando veinticinco años nos es menor para cualquier persona y yo siendo asistente lo siento aún con mayor razón”, dijo.

Lucrecia Riquelme recordó que cuando llegó al colegio estaba el Hermano Jovino Morala en el rectorado quien le recibió, no obstante, acota que “fue el hermano Santiago quien me ofreció trabajo en esos años lo que posteriormente se concretó con el Hno. Jovino”.

Mis hijos han tenido la oportunidad de estudiar en este colegio; tengo un hijo mayor ya profesional y otro más chico que está aún en el colegio y he sentido que mi colegio y familia siempre han estado a mi lado apoyándome en todo”, manifestó. Agregó a continuación al recordar la ceremonia que “me acuerdo y me emociono porque las palabras que me entregó Mirta Cereceda –  gran amiga de nuestra entrevistada – una gran amiga, una gran compañera con la que hemos vivido juntas muchas situaciones de alegría y tristeza, pero siempre unidas apoyándonos mutuamente; además con ella nos conocemos desde tiempos de estudio en enseñanza media y después nos encontramos en un jardín infantil donde ella hizo su práctica y aunque nos separamos laboralmente hablando nos volvimos a reencontrar en el Instituto San Martín nuevamente; momento que también he podido compartir con muchas otras personas del colegio”.

Valoró y recordó que “gracias al colegio tuve la posibilidad de estudiar y sacar adelante mi pedagogía general básica, aunque me he dedicado plenamente al trabajo como asistente durante estos años y eso es algo que aprecio bastante porque me dieron los medios para seguir desarrollándome profesionalmente y seguir contribuyendo a construir el ideal marista”, enunció.

Entrega de recuerdos especiales vino a continuación para ambos homenajeados por el rector del colegio, Sr. Jaime Inostroza y estamentos como el centro de estudiantes (CAIS), bienestar colegial, centro de padres, damas maristas y centro de exalumnos. Igualmente se replicó la entrega de obsequios de parte de estos estamentos a los hermanos de la comunidad marista de Curicó representados en los Hnos. Ángel Gutiérrez, José Luis Arranz y Rafael Amo.

Una espléndida noche de camaradería para celebrar veinticinco años de vida de trabajo por una causa e ideal dedicados a construir el sueño de Champagnat en Curicó.


 

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